Deporte y Salud Mental: Un binomio eficiente para la inclusión comunitaria
En la actualidad, la salud mental de los y las jóvenes se ha convertido en una creciente preocupación. Factores como el estrés académico, las presiones sociales y la incertidumbre del futuro contribuyen al aumento de problemas de salud mental entre los y las adolescentes y jóvenes adultos. Ante esta situación, el deporte emerge como una poderosa herramienta para la recuperación y el bienestar.
Varios estudios demuestran que la práctica regular del deporte no sólo mejora la salud física, sino que también tiene un impacto positivo significativo en la salud mental. El ejercicio físico estimula la producción de endorfinas, hormonas que generan sensaciones de bienestar y felicidad, y reducen los niveles de estrés y ansiedad (Caspersen, Powell & Christenson, 1985; Biddle, Fox, & Boutcher, 2000). Además, el deporte proporciona una rutina y un propósito, elementos clave para aquellos que conviven con problemas de salud mental (Peluso & Andrade, 2005).
El deporte no sólo mejora la salud mental de los y las jóvenes, sino que también favorece su inserción en recursos comunitarios. Las actividades deportivas a menudo se desarrollan en la comunidad, creando espacios donde los y las jóvenes pueden establecer conexiones sociales positivas y sentirse parte de un grupo (Bailey, 2006). Esta sensación de pertenencia es fundamental para el desarrollo emocional y social de los y las jóvenes (Eime et al., 2013).
Además, las entidades deportivas colaboran frecuentemente con otros recursos comunitarios, como servicios de salud mental, educativos y laborales, ofreciendo a los y a las jóvenes una red de soporte integral (Schinke et al., 2018). Así, el deporte se convierte en una puerta de entrada a otras formas de soporte y recursos que pueden ser cruciales en su recuperación y desarrollo.
En los Servicios de Rehabilitación Comunitaria (SRC) de Les Corts y Sarrià-Sant Gervasi, de la Associació Centre d’Higiene Mental Les Corts, del Grup CHM Salut Mental, reconocemos la importancia de promover la salud mental entre los y las jóvenes, así como el papel esencial que el deporte puede tener en ese proceso. Por este motivo estamos comprometidos en apoyar iniciativas deportivas que fomenten el bienestar y la inclusión social.
Durante este último año, hemos implementado una actividad deportiva dirigida a jóvenes de entre 18 y 35 años, que ha tenido resultados muy positivos. Esta iniciativa ha permitido que los y las participantes integren el deporte en su rutina diaria de forma autónoma, sin necesidad de apoyo profesional constante. Esto ha potenciado su autonomía, ha fortalecido sus vínculos con la comunidad y ha promovido su empoderamiento. Así, el deporte no sólo ha sido una herramienta para la mejora de la salud mental, sino también un catalizador para su integración social y su desarrollo personal.
Esta experiencia positiva ha puesto en evidencia la importancia de seguir impulsando el deporte como herramienta fundamental en los programas de rehabilitación y prevención de problemas de salud mental. Es esencial que los y las profesionales de la salud, las instituciones educativas y las organizaciones comunitarias colaboren para garantizar que los jóvenes tengan acceso a actividades deportivas y reciban el apoyo necesario para participar. Sólo a través de una acción coordinada y un enfoque integral, podremos maximizar los beneficios del deporte y crear un entorno que promueva el bienestar emocional, social y físico de los jóvenes, ofreciéndoles las herramientas necesarias para construir un futuro más satisfactorio y con nuevas perspectivas.
Mónica Martí, terapeuta ocupacional del Servicio de Rehabilitación Comunitaria (SRC) de Les Corts
Referencias:
· Bailey, R. (2006). Physical education and sport in schools: A review of benefits and outcomes. Journal of School Health, 76(8), 397-401. https://doi.org/10.1111/j.1746-1561.2006.00132.x
· Biddle, S. J. H., Fox, K. R., & Boutcher, S. H. (Eds.). (2000). Physical activity and psychological well-being. Routledge. https://doi.org/10.4324/9780203463888
· Caspersen, C. J., Powell, K. E., & Christenson, G. M. (1985). Physical activity, exercise, and physical fitness: Definitions and distinctions for health-related research. Public Health Reports, 100(2), 126-131. https://doi.org/10.2307/20056429
· Eime, R. M., Young, J. A., Harvey, J. T., Charity, M. J., & Payne, W. R. (2013). A systematic review of the psychological and social benefits of participation in sport for children and adolescents: Informing development of a conceptual model of health through sport. International Journal of Behavioral Nutrition and Physical Activity, 10, 98. https://doi.org/10.1186/1479-5868-10-98
· Peluso, M. A. M., & Andrade, L. H. S. G. (2005). Physical activity and mental health: The association between exercise and mood. Clinics, 60(1), 61-70. https://doi.org/10.1590/S1807-59322005000100012
· Schinke, R. J., Stambulova, N. B., Si, G., & Moore, Z. E. (2018). International society of sport psychology position stand: Athletes’ mental health, performance, and development. International Journal of Sport and Exercise Psychology, 16(6), 622-639. https://doi.org/10.1080/1612197X.2017.1295557







