Sesiones de buenas prácticas del equipo SSAE en el marco del plan de julio
En el marco del plan de julio del equipo de profesionales del Servicio de Apoyo y Atención Emocional (SSAE) de la Fundació CHM Salut Mental, del Grup CHM Salut Mental, se han realizado tres sesiones de buenas prácticas. Estas buenas prácticas se han celebrado los días 11 y 13 de julio en el centro educativo Institut Bernat Metge; y el día 25 de julio en nuestras instalaciones.
A continuación, se presentan las diferentes buenas prácticas teniendo en cuenta el título, el profesional a cargo, así como los objetivos generales de cada una de ellas.
– Mi cuerpo es mío por Isabel Deiss. Los objetivos de esta buena práctica incluyen reflexionar sobre el espacio personal, el cuerpo y la forma de relacionarnos, conocer la tendencia que tiene cada uno en este sentido, así como dar herramientas para relacionarse y trabajar la prevención del abuso.
– Técnicas de relajación en los centros educativos por Patricia Compagno. Esta buena práctica se ha centrado en la transferencia de técnicas de respiración al alumnado como método para recuperar la calma en determinados momentos como el inicio de actividades o el retorno al aula después de los ratos en los espacios de patio o comedor.

Fuente fotografía: www.canva.com
– Psicomotricidad en familia por Clara Canals. Esta práctica ofrece a las familias un espacio de encuentro y cohesión facilitado por un profesional que dinamiza y conduce la conversación en torno a la crianza.
– Te escucho (coaching restaurativo) por Silvia Marín. El espacio te escucho se define como un espacio individual de acogida y escucha para el alumnado. Este espacio acompaña la realización de círculos de palabra y permite acompañar emocionalmente al niño, validar sus emociones, poner palabras a la vivencia y promover el pensar conjuntamente, reflexionar y buscar soluciones.
– El rincón de la Calma por Silvia Hernández. Esta buena práctica que se ha centrado en la implementación del rincón de la calma ha permitido el trabajo de la cohesión de grupo, la creación de espacios de escucha para niños desde donde se trabaja la regulación emocional y la gestión positiva del conflicto. A destacar el acompañamiento realizado al equipo educativo en el proceso.
– Sociogramas por Silvia García. Esta buena práctica utiliza una adaptación propia del sociograma para valorar diferentes aspectos que configuran el talante del grupo clase así como los ámbitos que tienen una influencia en las relaciones interpersonales del alumnado.
– El buzón de los malos rollos por Raquel Terribas. Es una buena práctica en la que se trabaja la gestión positiva de los conflictos en los grupos clase. Específicamente, se promueve la comunicación y las relaciones interpersonales, la conciencia, expresión y regulación emocional, las competencias restaurativas (escucha, empatía y comunicación no violenta), entre otros.
– La cadena de los malestares por Mairi García. Se trata de una buena práctica para la gestión positiva de los conflictos que ofrece un espacio seguro de expresión y escucha donde identificar malestares individuales pero también del grupo. En este espacio se promueve una sensibilización en las posibilidades de acciones del grupo, así como de reparación del malestar. Se establece un reto común que permite que se activen emociones grupales y la responsabilidad colectiva. Esta práctica se complementa con espacios de acompañamiento individual y reuniones restaurativas.
– De Camino a la ESO por Sheila Gómez. Esta buena práctica pretende: 1) acompañar al alumnado en la transición hacia la secundaria; b) dar a conocer recursos y servicios del barrio y del entorno más cercano dirigidos a personas a partir de 12 años; c) acercar al alumnado a los centros educativos de secundaria; y d) ofrecer espacios de escucha y apoyo emocional a nivel grupal e individual.
– Aspectos de la convivencia por Cibel Suárez. Esta buena práctica se realiza a través del tiempo de círculo. Se centra en el equipo educativo y tiene como objetivo general mejorar la convivencia en el centro educativo ofreciendo un espacio de reflexión sobre actuaciones y estrategias que o bien no son efectivas para disminuir las conductas disruptivas o ayudan a prevenir determinadas conductas. La finalidad es que todo el equipo educativo tome la misma dirección.
Todas las buenas prácticas presentadas ponen de manifiesto la riqueza y diversidad de recursos que se implementan en los centros educativos donde se despliega el Programa en Círculo por el Acompañamiento Emocional.






