Participación en el estudio “Equilibrio ocupacional y construcción del cuestionario de Autopercepción de Cambio Ocupacional (ACO): Aprendiendo de la pandemia”
En marzo del año pasado se conformó un grupo de trabajo de terapeutas ocupacionales en la Federación Española de Asociaciones de Rehabilitación Psicosocial (FEARP) con la participación del Servicio de Rehabilitación de Sarrià-Sant Gervasi de la Associació Centre d’Higiene Mental Les Corts del Grup CHM Salut Mental.
Tras varios encuentros, se decidió aprovechar la situación actual para valorar el equilibrio ocupacional de personas con diagnóstico en salud mental. Para ello, nos marcamos como objetivo principal: “Valorar la percepción del impacto en el equilibrio ocupacional de las personas usuarias de rehabilitación psicosocial durante diferentes momentos de la situación generada por la COVID-19 en el territorio español”.
Antes de entrar a explicar cómo se organizó el estudio, es importante explicar qué es el equilibrio ocupacional.

Fuente fotografía: www.canva.com
Este es un concepto en el que intervienen muchos factores. La cantidad de actividades en las que participa la persona es importante, así como la variación, la satisfacción y la duración de las mismas. Para tener un equilibrio ocupacional satisfactorio es necesario tener una rutina equilibrada, participando en actividades de autocuidado productivas y de ocio y que estas actividades sean significativas para las personas, ajustadas a los intereses, capacidades y demandas del entorno.
En el estudio tuvimos en cuenta las consecuencias a nivel general que había tenido en la población con TMS la declaración del estado de alarma:
· Confinamiento domiciliario.
· Cierre de dispositivos de RPS.
· Alteración del funcionamiento de la comunidad.
· Otros.
Conforme íbamos gestionando las ideas del estudio la situación mejoraba, pero a diferentes velocidades según el territorio. Es por esta razón que decidimos dividir el estudio en tres etapas:
· Valoración pre-COVID.
· Valoración durante el cierre de los servicios.
· Valoración en la “nueva normalidad”.
Para realizar esta valoración se utilizaron dos escalas, la OBQ-E (Cuestionario de balance ocupacional) y la escala ACO (Auto percepción del Cambio Ocupacional). Esta última, fue creada desde el propio grupo para que los participantes pudieran llenarla ellos mismos y poder valorar el cambio en las tres etapas de valoración.
El estudio se llevó a cabo gracias a la colaboración de la red de investigación que se creó con otros terapeutas ocupacionales del territorio español. Esta red estaba formada por 45 terapeutas ocupacionales de 12 tipos de centros de rehabilitación psicosocial de 15 provincias y 15 organizaciones diferentes. En total se consiguieron 410 participantes de muestra a lo largo del estudio. Por diferentes causas no toda la muestra fue utilizada en las tres fases.
Los resultados del estudio nos confirman que no hay diferencias significativas en el equilibrio ocupacional relacionado con variables sociodemográficas importantes tales como el sexo, la edad o el nivel formativo. Así como una tendencia a la baja en la percepción del equilibrio ocupacional durante el cierre de los dispositivos que mejora en la etapa de la “nueva normalidad”.
Con estos resultados, decidimos aprovechar la buena actuación de la red de investigación y del equipo de investigación principal para validar al castellano la escala ACO, ya que la muestra del estudio había sido muy significativa. Además, valoramos que esta escala es muy útil para evaluar el cambio ocupacional en diferentes etapas (como por ejemplo, antes y después de una intervención a nivel funcional). De esta forma, el próximo artículo relacionado con los datos del equilibrio ocupacional tendrá más repercusión al contar con dos escalas validadas.
En el estudio de su estructura, se identificaron 6 dimensiones en la escala ACO:
1. Actividad y organización diaria.
2. Actividades productivas y de ocio.
3. Gestiones personales y contactos personales.
4. Hábitos saludables.
5. Uso de nuevas tecnologías para la comunicación.
6. Descanso y necesidad de apoyo externo.
Las 3 primeras dimensiones son las más importantes, ya que son las que más explican la variación de los datos.
Además, estas áreas de empleo nos ayudan a los profesionales a detectar el empeoramiento funcional y psicopatológico de las personas usuarias, siendo las más destacables como indicador de descompensación la dimensión 1 (actividad y organización diaria), la 4 (hábitos saludables) y la 6 (descanso y necesidad de apoyo externo).
En estos momentos, desde el grupo de trabajo hemos finalizado el artículo de validación de la escala ACO y continuaremos trabajando con los datos del estudio para aprovechar los resultados relacionados con el equilibrio ocupacional, que fue la idea principal.






